martes, 26 de agosto de 2008

Olimpiada, 3. ¿Racistas?

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Uno de los episodios más pintorescos de los Juegos ha sido la acusación de racismo, en la prensa británica, seguida de cerca por la norteamericana, por la foto de los equipos españoles de baloncesto, tanto el masculino como el femenino. Lo curioso y sorprendente del caso es que, parece ser, la prensa china ha ignorado el asunto. Quizá por trivial. La ideología de lo políticamente correcto es una de las idioteces mayores que venimos padeciendo en estos últimos años, campo abonado para que pesquen todos los oportunistas.
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"Algunos de nosotros, ha declarado Pau Gasol, no nos sentimos muy cómodos haciéndolo. Para mí, fue un poco hacer el payaso. Pero el patrocinador insistió e insistió y son los que pagan. Simplemente fue una mala idea, aunque nunca hubo una intención racista". No hace falta añadir más. A mí me parece que más que de racismo de lo que se trata es de la tontería del patrocinador, SEUR, malaconsejado seguramente por algún fotógrafo infantiloide, con una idea escolar de lo gracioso. Pero lo que me pregunto es por qué los jugadores se prestaron a estas sandeces, impropias de su edad, a estas bromitas típicas de adolescentes granujientos... En fin, no hay que darle más importancia, aunque la denuncia ha debido de calar porque la foto de la selección ha desaparecido y no hay manera de dar con ella. Otra cosa, como se ha afirmado, es que detrás de esta hipócrita campaña anglosajona haya un intento de desprestigiar la candidatura olímpica de Madrid. El caso es que, si yo viviera en la capital, lo último que me apetecería es que me cayeran encima unos Juegos Olímpicos. Y sé de lo que hablo porque sufrí, y sigo sufriendo, en forma de hordas de turistas, los de Barcelona.
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1 comentario:

Paseante dijo...

Yo no daría más importancia a ese tema. En tu comentario, creo, citas todos los ingredientes que rodean la cuestión. La idea desafortunada de un patrocinador, el gesto inocente y sin pretensiones de unos deportistas, y la maliciosa interpretación de unos medios de comunicación. Se mezcla todo bien, y ya tenemos un escándalo. En todo caso, cuando las olimpíadas se celebren en Madrid, y algún deportista chino ejecute algunos pases de toreo frente a la cámara, verás qué pronto surgen voces pidiendo venganza.