domingo, 14 de diciembre de 2008

Hipólito G. Navarro: profeta en su tierra

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Hay libros que nacen con un pan debajo del brazo, como los niños catalanes... El pez volador. Antología de cuentos, de Hipólito G. Navarro, publicado por Páginas de Espuma, ha obtenido el X Premio El Público de Narrativa 2008, que concede el programa de Canal Sur Radio "El Público Lee". El libro lleva un prólogo del escritor y profesor Javier Sáez de Ibarra, completándose además con una conversación (¡sin desperdicio!) en la que el autor recuerda su infancia y juventud, la conflictiva relación con su padre, cómo empezó a interesarse por la literatura y fueron gestándose sus libros. Así, nos descubre que él también fue un niño que oía contar chistes a los borrachos del bar que regentaba su padre, como aquel Antón, en la lejana Taganrog a finales del XIX. En el 2006 obtuvo el prestigioso Premio Mario Vargas Llosa NH por sus cuentos, recogidos en Los últimos percances.
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Poli Navarro, como lo llamamos los amigos, es una de esas pocas personas a quien todo bicho viviente respeta y quiere, sin por ello dejar de estimar su literatura. Decir que es generoso, inteligente y un ameno, divertido y excelente conversador (¡Si no va Poli, no voy a Verines!), es hacerle la mínima justicia que se merece. A pesar de todo lo dicho, no pienso pedir su mano, pero sí os invito a que leáis sus excelentes cuentos.
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15 comentarios:

Ginés S. Cutillas dijo...

Felicidades a Hipólito por ese premio. A ver si coincidimos algún día y te puedo conocer en persona.

Un abrazo

Juan c¡Casamayor dijo...

Querido Fernando,

comparto todo lo dicho por ti. Poli es uno de los grandes y para el catálogo de nuestra editorial es un lujo contar con él.

Un fuerte abrazos a todos.

Juan Casamayor

Cristóbal dijo...

Pues no conozco a Navarro, pero me voy a poner a leerlo en cuanto pueda después de leer tu entrada. Perdón por mi ignorancia... Cómo escuché una vez por ahí: tantos libros (discos, películas,...) y tan poco tiempo...

Juan Carlos Márquez dijo...

Poli, amigo, me alegro mucho. Gástate o guárdate el dinero del premio (si es que lo hay) con prudencia.

Isabel dijo...

Me alegro mucho del premio y creo que un personaje así es profeta en muchas tierras.
Enhorabuena

Julia Otxoa dijo...

Felicidades Poli,tu obra rabiosamente original se lo merece.
saludos
Julia Otxoa

Sergi Bellver dijo...

Todo lo bueno que le pase a Hipólito es poco.

Un poco, todo lo que me ha pasado con Hipólito es bueno.

Hipólito, sobre todo, es bueno.

Léanle, un poco.

O mucho, pero no se acuesten sin ello.

Un abrazo.

Hipólito dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras palabras y felicitaciones. La verdad es que estoy un poquitín abrumado por el cariño y esos comentarios tan subidos. A Verines tendremos que volver juntos, Fernando. Y lo que es un lujo es pertenecer a la cuadrilla de Páginas, querido Juan.
Pasta ninguna, Juan Carlos, que estos premios a los que no se presenta uno y te pillan mientras estás leyendo tan tranquilo un decreto lo que les va es la cosa del prestigio, pero no de las finanzas, y eso en estos tiempos que corren también está muy bien. Isabel, Julia, Sergi, Ginés, todos vosotros, queridos amigos: me tomo hoy una copichuela a vuestra salud, me emborracho con vuestro cariño. Abrazos para todos.
Poli.

Juan Carlos Márquez dijo...

Pues entonces, gástate o guárdate el prestigio con prudencia, Poli.

Jesús Ortega dijo...

Comparto los comentarios.
Felicidades a Poli por el premio.

Sus cuentos son aún más buenos con el tiempo y las relecturas, les pasa como a Carlos Gardel (que cada día canta mejor).

Poli tiene un don infrecuente entre escritores: generosidad.

Pat Rizia dijo...

grande, este señor, muy grande

BACO dijo...

¡Ole, Ole!
Bien merecido ese premio y una gozada esa antología.
A ver para cuando "carne fresca" de cuento. Si es de lomo alto, tirando a noséqué, mejor.

miguel ángel zapata dijo...

Subscribo estos comentarios y otros más que aún no se han hecho y los que no se harán jamás. Porque serán buenos (y dios proveerá de cuentos).
Porque las historias de Navarro son milagros sin demostración.
Porque todo milagro es un percance (pero nunca, en ningún caso, el último).
Porque el cielo está López (o Navarro, vaya usted a saber).
Porque la Iglesia incluirá alguna vez en su índice de libros prohibidos "El aburrimiento, Lester".
Porque lo mismo el señor Navarro ya no lee este comentario y puedo deshacerme en halagos y genuflexiones sin que me crepiten las rodillas.
Porque (yo me acuso) me da envidia de la malísima el señor Navarro.
Porque yo quería hablar de religión y de monse Rouco.
Y ya.

Ada dijo...

Conozco a Poli y es un amor, todo encanto y simpatia, y sus cuentos nunca me dejan indiferente. Ya estoy deseando ir a comprar este libro.
Me alegra el premio, además, merecido.
Poli nos vemos muy pronto, ya queda menos.
Besos.

Alfons Cervera dijo...

Poli, pues que te quiero. Que me acuerdo de Verines y que aquellos
días no hubieran sido lo mismo sin tu risa. Que me devuelven los
correos que te envío y que a lo mejor es porque tengo mal la
dirección o porque soy más torpe que dios en esto de manejarme con
los ordenadores. Que le he tenido que pedir a Fernando que me pase
esto a su blog porque yo me pierdo en el camino. Que voy a leer ya
mismo ese libro del premio y que sigas incordiando al aburrimiento
con tus risas y la que felizmente nos provocas. Pues lo del
principio: que te quiero, ¿vale?