sábado, 23 de julio de 2011

El Tour de Cadel Evans

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Si este año Alberto Contador hubiera ganado la carrera francesa hubiera sido un acontecimiento tan extraordinario como inverosímil. No por el posible cansancio acumulado en el Giro, ni porque ha corrido sin apenas equipo, sino por la presión que ha tenido que vivir por la acusación de dopaje y por el clima hostil que ha tenido que padecer a lo largo de la carrera. El puñetazo al falso médico me pareció tan lógico como el cabezado que le propinó el gran Zidane al tosco leñero Materazzi. Y a pesar de todo ello, en estas últimas etapas, Contador  ha luchado lo indecible, aunque se haya visto que no estaba tan fino como suele ser habitual en él; incluso, a veces, parecía ausente de la carrera, perdido en la cola del pelotón.


Todo empezó de la peor manera, con las caídas que sufrieron los corredores, Contador entre ellos, durante la primera semana de carrera. El resto, hasta llegar a los Alpes, incluidas las etapas de los Pirineos, han sido bastante soporíferas. Toda la emoción se ha concentrado en los últimos días, con la derrota de Contador y el triunfo de Cadel Evans. El australiano es un ciclista que no parece agrardarle a nadie, por su manera de correr, siempre a remolque de las iniciativas ajenas, aunque sea un extraordinario contrarrelojista como hoy mismo ha demostrado. Había sido segundo en un par de ocasiones y ya tiene 34 años, por lo que quizás esta fuera su última oportunidad. Los hermanos Schleck han pecado de conservadores y maniobreros, aunque Andy es quizá quien haya hecho más méritos para ganar el Tour y su forma de correr resulta mucho más atractiva que la del siempre agazapado australiano. El español más destacado ha sido, sin duda, Samuel Sánchez, quien ha ganado una etapa y el premio de la montaña, con el horroroso maillot de lunares rojos, y siempre ha estado peleando por figurar en los puestos de cabeza.



A ver cómo se resuelve, finalmente, el caso Contador. Si es de manera positiva, como espero, lo veremos de nuevo peleando el próximo año con Andy Schleck, que ya ha sido segundo en tres ocasiones y va camino de convertirse en el nuevo Poulidor.
           

7 comentarios:

hugo dijo...

Hola Fernando:

este Tour no sólo me ha decepcionado, sino lisa y llanamente me ha defraudado, como aficionado, como ciclista y como espectador "patidor".

mi primera decepción comienza en Pirineos -dos siestas sagradas hipotecadas y perdidas- cuando después de dos etapas que eran la hostia de buenas hacen el papelón de subir al tran tran -la 12ª con el Tourmalet y final en Luz Ardiden ¡joder! quizá suene a nostálgico, pero aquel Tour del 91 con el "Ciapa" y Miguel haciendo aquella bajada que hay que ponerle a los niños para que vean qué es eso del ciclismo -¡¡¡con el cambio de piñones aún en el cuadro!!!-. Aquella etapa que todos los que la recordamos aún se nos ponen los pelos de pie, era la que se les tenía que haber proyectado antes de salir a todos los del pelotón del 2011. Y ya lo que no tiene perdón de los Dioses es la etapa de Plateau de Beille. Ese día me sentí insultado por todos ellos-.

en fin, cabreo aparte no me gusta nada Cadel Evans como no me gusta nada la selección paraguaya de la Copa América -llega a la final sin haber ganado ningún partido, sólo empates y penaltis-. Cadel Evans es un tipo que en el argot se dice que "juega a la contra". Se dedica a parasitar el esfuerzo ajeno. Sin duda, él pone lo suyo, pero la tostada les cae siempre a los otros. No me gusta Cadel Evans, nunca da la cara, quizá por ello, el día del Galibier, cuando Andy se las pira al viejo estilo- ¡¡¡sesenta (60) kilómetros en solitario!! después de subirse el Isoard el solito, bajar y subir el Galibier -8 y 9% en los 9 kilométros finales ¡ahí es ná!-. Pues ese día, Contador que iba de cuasi pájara -no se le había aparecido Bruno con el mazo, pero casi- se pone a tirar cuando Andy ya llevaba más de dos minutos y al ver que el señorito Cadel miraba para otro lado, pasó de todo y de todos y tiró el Tour por el pedregal. Si en aquel momento se ponen ambos a tirar con los gregarios que tenían allí y añadiendo al Euskaltel -¡¡cuando ficharán alguien de entidad en ese equipo para ganar diez Tours seguidos, pero claro, como han de ser vascos y etc.etc-, si en ese monmento los dos, por sus propios intereses tiran, al Andy lo pillan en pleno ascenso en las rampas del 8%. Pero ná, res de res, pura especulación y al final Cadel Evans tuvo que asumir que o bien se ponía al frente o aquello se iba a los 6 minutos de diferencia y ahí, el primero chiflador.

al día siguiente, Contador decidió morir matando y, aunque no lo prtetendía, acabó sirviéndole en bandeja el Tour a este especulador impresentable.

finalmente, coincido contigo en que SaxoBank no es equipo para Contador o cambia de equipo o cambia de gregarios.

de contador me gusta el estilo -en algo me recuerda a Perico y en algo al "jardinerito" Herrera- esa forma de "bailar la bici subiendo", eso no lo hace cualquiera. Me gusta Contador porque siempre ha sido un tipo ambicioso con lo suyo y eso siempre es encomiable y me gusta porque jamás se ha escondido -sólo hay que ver el "pedazo de Giro" que ha bordado este año.

y claro, aquí hay dos formas de entender el mundo, en definitiva:
aquel que toma la iniciativa y da batalla -Samuel, Andy, Contador- y aquellos que viven en la reacción y a lo cuales se les llama reaccionarios -Cadel Evans, por ejemplo-. Espero, por el bien del ciclismo, que el año que viene podamos ver con todas las consecuencias un duelo entre dos grandes batalladores, Andy y Contador, con el contexto de un Samuel que está llamado a más grandes cosas que enfundarse "el pijama a topos" de la montaña, aunque ya se sabe que nadie recuerda quién quedó segundo tercero en un Tour, pero siempre se tendrá memoria de quién fue el "rey de la montaña".

Fernando, gracias por recordar, como cada año, que el ciclismo también existe,

salut,
hugo

Citopensis dijo...

Pregunta desde mis recuerdos de niño (o lo que sea): ¿Indurain no era también un poco "chuparruedas"?

Espero respuesta.

Y por cierto grande Contador.

Un saludo.

hugo dijo...

Hola Fernando:

Para las dudas de Citopensis.

Lo de Indurain fue un caso muy especial. Allí donde todos los escaladores subían con piñón, Miguel utilizaba plato. Es decir, cuando le atacaban, sólo le bastaba con dar dos o tres pedaladas y, a veces, sólo a veces, se subía sobre los pedales.
Esta forma de correr privativa de él, por una cuestión de envergadura corporal y factura cardiaca -tenía un corazón un poco diferente al resto de los mortales o al menos eso nos decían -después tanto La Gazeta como L'Equipe echaron toda la mierda imaginable, cuando Indurain se retiró-.

conclusión: no era un chuparruedas en el sentido Cadel Evans de la expresión. No lo veo al australiano subiendo el Gabia, el Pordoi, el Tourmalet o el Galibier con plato. Por más que quiera forzar el análisis, no lo veo. El "Ciapa" -Ciapucci, Claudio Ciapucci- siempre reconoció que él iba a tope -el hombre era escalador nato- mientras que la sensación que tenía era que Miguel se le podía ir en cualquier momento.

dos cosas:
un gesto de soberbia de Indurain, el día que él y el "Ciapa" destrozan la carrera en una etapa de Dolomitas, en el Giro del 93. Cuando hacen el paso por el Pordoi -cima de ese año en el Giro- Miguel se le va a Ciapucci para coronar él, en primer término. El cabreo que pilla el de Varesse es guapo.

y, finalmente, en ese giro del 93, la famosa etapa del santuario de Oropa cuando Indurain tuvo una pájara de aupa, pero se sobrepuso y, ante el ataque de Ugrumov supo correr con el cronómetro y salvar los muebles. (se puede ver un vídeo de unos impresentables de Telecinco en Ytube).

si menciono estos dos datos es porque en ambos se ve que de chuparruedas nada de nada, era su un estilo que podía gustar más o menos menos -a mi me gustaba, no me seducía, no me volvía loco, pero los duelos entre Indurain y el "Ciapa" eran de agradecer.

De todos modos, amigo Citopensis, la respuesta científica a todo esto tiene que ver con el juego de poleas, cadena de bicicleta y balanceos de dientes de plato y dientes de piñón. A menor fuerza física ( ciclista escalador) mayor cantidad de dientes en el piñón, a mayor fuerza física (contrarrelojista o "ciclista completo") mayor cantidad de dientes en el plato.
No sé si he aclarado tus dudas o quizá te he confundido aún más, mi intención, como ciclista era intetar aclarar, por supuesto.

salut,
hugo

Citopensis dijo...

Muchas gracias por la aclaración Hugo. Lo del corazón de Indurain ya lo sabía, el amplio margen de taquicardia que le otorgaba su frecuencia cardíaca basal fue sin duda una de las muchas ventajas evolutivas que portaba el tipo.

Lo de los platos y los dientes se me escapaba.

Un saludo.

Alberto.

Fernando Valls dijo...

Gracias, Hugo, por esa lección de mecánica del ciclismo. Parece fundamental saber esas cosas para entender cómo funciona una carrera como el Tour. Abrazos.

Sinsellos dijo...

Me ha encantado esta entrada sobre el Tour, que lo sigo desde los tiempos de Perico, y la verdad es que el comienzo fue penoso con tantas caídas y la actitud de cierto público.

Un abrazo
Bea

Anónimo dijo...

Coincido plenamente en el análisis. Además, no entiendo que los comentaristas deportivos nos tomen por tontos. Estaba clarísimo que Contador iba muy justo de fuerzas. ¿A que viene intentar disimularlo?

Saludos,
Manuel

P.S. para eliminar: Creo que es dopaje, con j.