viernes, 1 de febrero de 2013

FRANCISCO SILVERA, 1

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La mujer
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-¿Qué te pasa? preguntó el hombre.
Ella le miró con media sonrisa. Entonces se sintió mayor; ya no era aquella muchacha de piel fina, caderas huesudas y pecho enhiesto. De pronto sintió su rechazo, no le gustaba, lo sabía, lo sentía, nada era igual. Y se acordó de la primera mujer de su marido; la dejó por ella, por otra más joven... y ahora ella misma era la mayor, y eso le llevaba a pensar: “Qué más le da otra o yo, somos iguales, mujeres viejas... pero la primera: es la primera, eso no se olvida”, y se vio segundona, como si nunca hubiera podido ocupar un lugar que la otra jamás dejó vacante. Su vida se había venido abajo; lo que antes fue su orgullo, ahora era su destrucción...
-Nada —le contestó.
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* Francisco Silvera (Huelva, 1969) es profesor de Filosofía y gestor cultural escarmentado, pero sigue ejerciendo labores de asesoría musical para la Junta de Andalucía y literarias en la Diputación de Huelva. Ha publicado cinco libros de creación: Las apoteosis (2000), Libro de las taxidermias (2002), Libro de los humores (2005), Libro del ensoñamiento (2007) y la novelita Álbum blanco (2012), basada en temas de The Beatles; además, tres de ensayo: Copérnico y Juan Ramón Jiménez: crisis de un paradigma (2008), El materialismo de Juan Ramón Jiménez (JRJ excavado: alma y belleza, 19001949) (2010) y J.R.J. en el A.H.N. Vol 2: Monumento de amor, Ornato y Ellos (2011). Su obra está recogida en diversas antologías, como Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (2010) y Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, edición de Fernando Valls (2012). En la actualidad codirige, junto al profesor Javier Blasco, la ed. de las Obras de Juan Ramón Jiménez, en 48 volúmenes, para la editorial Visor.
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7 comentarios:

checha dijo...

ES REALMENTE BONITO.
NADA ES LA RESPUESTA.
UNIDOS POR NADA, UNA JUVENTUD PERECEDERA,LOS SENTIMIENTOS DE DISUELVEN EN ESA NADA. TAMBIÉN LAS PALABRAS.
NO HAY NADA QUE DECIR.

Susana Camps dijo...

Me gusta la doble flecha que atraviesa este relato: la recta con su pregunta-respuesta simple, y la elíptica, con todo el drama. Y su asociación a ambos sexos. Más que un relato, la radiografía de un instante.
Abrazos

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Coincido con Susana en cada una de sus palabras. Un micro que contiene una amargura que se pega en el lector.

Un abrazo,

Enmascarado dijo...

Son ese tipo de cuestiones a las que el tiempo le va dando respuestas y variedad de interpretaciones.
Muy bueno.

Saludos

Pedro Herrero dijo...

La verdad que encierra una mentira. O ese interno redil vertiginoso que se esconde entre una pregunta aparentemente sincera y una respuesta situada justo en la puerta que cierra dicho entorno. Una puerta que no ajusta. Espléndido relato.

Simone Larriviere dijo...

todo es relativo en esta vida :) mas sin la confianza en una misma la vida se vuelve un infierno , la comparaciones son odiosas.
considero que "Ella" no evolucionaba, todas somos bellas y tenemos algo nuestro y no necesariamente físico mas si una deja de crecer se hunde y paga su cobardía :)
suerte a todas y no olvidéis crecer es bueno!

Melquiades Villarreal dijo...

El ser humano -la mujer en este caso- es abordada por el peso de su conciencia; sabe que desplazó a otra en la vida de su marido aprovechándose de su juventud, frente a la madurez de su contraria. Ahora, ha pasado el tiempo, se da cuenta de que no es tan joven. Por eso interroga: ¿Qué pasa?, consciente de que puede ser reemplazada por una mujer más joven, lo cual le permite cierto conformismo. Lo que le afecta en realidad, es darse cuenta de que a quién desplazó (pero que no pudo reemplazar) tiene la ventaja de ser la primera, ubicándola a ella en un segundo plano; su triunfo (si es tal) fue aparente. Al final, la única perdedora fue ella y no por ser mujer, sino por no reconocerse en la esencia de su rol.