martes, 14 de diciembre de 2010

Enrique Morente, Lorca y el `Solo del pastor bobo´

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Ha muerto Enrique Morente, y apenas nada puedo decir, tampoco es necesario, sólo que pocos CD me han impresionado tanto como Omega, en el que me gusta especialmente cómo canta el extraordinariamente difícil "Solo del pastor bobo", de El público, de Lorca. En el brillante montaje teatral de Lluís Pascual, protagonizado por Alfredo Alcón, el papel del pastor bobo lo hacía a la perfección Juan Echanove.
Ésta me parece una muestra admirable de la complicidad de un gran cantaor, con un poeta irrepetible, a través de su obra más naturalmente vanguardista -y pocas veces este calificativo ha tenido tanto sentido- del teatro universal de todos los tiempos.
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16 comentarios:

Miguel A. Zapata dijo...

Mi padre ha sido siempre un gran aficionado al flamenco, presidente de una peña de relumbrón allí en Granada, y frecuentó a Camarón, Menese, Morente, Juan Carmona, El Cabrero o el primer Mercé. Nunca he podido entender esta música, me abrumaba la dificultad de tanto palo, pero uno de mis recuerdos de infancia era la inédita sensación de entrar en otro mundo, en otra dimensión cuando en el equipo de música mi padre dejaba correr la aguja y Morente comenzaba a entonar "La estrella", y su voz parecía modular pulsos que no existen.

Fernando Valls dijo...

Miguel Ángel, esa es una valiosa herencia que te ha transmitido tu padre y que no deberías dejar que se perdiera. Abrazos.

Miguel A. Zapata dijo...

Es cierto, Fernando, y es una asignatura pendiente que intento sacar adelante poco a poco, Paco de Lucía y el Cigala mediante (más asequibles éstos a mi oído aún por cultivar). Abrazos.

Fernando Valls dijo...

A mí, Miguel Ángel, que sólo soy un modesto aficionado, me gusta mucho Carmen Linares. Saludos.

TQ dijo...

Como aficionado y por seguir en la estela de Lorca recomiendo los dos discos de "Los gitanos cantan a Lorca" donde, aparte de los temas de Camarón de "La leyenda del tiempo" y algún otro posterior, hay temas excelentes con Pata Negra y Esperanza Fernández, que es la voz femenina actual que más me gusta.

Y, por seguir con la familia Morente, de su hija Estrella me parece muy hermoso el disco "Calle del aire" una pequeña joya; su hijo Enrique, a quien vi acompañado no hace mucho del nieto de Juan Habichuela, también apunta maneras, los dos de hecho.

De las voces masculinas actuales, me quedo con Duquende al que, con talento sobrado, creo que le falta un gran disco como "Omega".

María dijo...

Comparto la tristeza por la pérdida de Morente, poco se puede añadir a todo lo que se ha dicho ya. A las voces de las que habláis yo añadiría la de Miguel Poveda, para mí uno de los más grandes, excepcional.
Una voz de las clásicas, de las del flamenco puro, “sin palmeros, ni adornos”, como dice él mismo, es la de Agujetas, roto donde los haya, estremece en directo, un salvaje, escucharlo es como entrar en la mina. De Carmen Linares añadiría que realiza una grandísima y necesaria labor de recuperación de cantes en la línea de Mairena y de Menese. Desde mi punto de vista, Estrella tiene una voz muy fina, pero sabe elegir bien lo que canta para sacar lo máximo de ella.
De todas formas, Miguel Ángel, yo creo que tómatelo con tranquilidad porque yo creo que el flamenco no es tanto entender de cada palo como rasgarse la camisa (nadie te va a examinar). Escuchar y dejarse llevar.
Un abrazo
María

Sinsellos dijo...

De Morente tenía el disco "Negra si tú supieras" (Nuevos medios, 1993), que se abría así:

Sombra le pedí a una fuente
agua le pido a un olivo
porque me ha puesto a mí tu querer
que ya no sé lo que me digo...

Disco que recomiendo vivamente. Sería un homenaje a Morente y a Mario Pacheco, impulsor del "nuevo" flamenco y de otras hierbas y vainas imprescindibles para la música.

Mi época más flamenca tuvo lugar precisamente en aquellos primeros años noventa, y fui muy camaronera, hasta el punto que casi acudí al que fuera su último concierto en Madrid en el colegio mayor San Juan Evangelista.

Saludos.

Raúl dijo...

Yo, que no paso de ser un simple aficionado a la música, no voy a caer en la tentación, tan frecuente en el duelo, de aplicar adjetivos del tipo de "irrepetible", "maestro", "monstruo" y otros de este estilo, pues dado que no sé tanto de flamenco, flaco favor a mi congruencia le haría.
Descanse en paz, pues, el artista.

Ginés S. Cutillas dijo...

Voy a contar una anécdota que ocurrió con Morente como protagonista. Cuando todavía vivía en Granada y sucedió todo aquello entre Montero y Fortes, corrió un mail donde se instaba a cualquier persona que tuviera que ver con el mundo cultural de la ciudad que acudiera a la universidad donde aquella misma tarde Montero daría clase con el fin de mostrarle apoyo público.

A la hora citada, todo el mundo estábamos sentados confundidos entre los alumnos. La prensa, con la televisión incluida, esperaba a que entrara Montero por la puerta. Así lo hizo. Y tras los primeros minutos de risas y sorpresas, Montero decidió, por respeto a sus alumnos, dar clase, momento en el que los periodistas (ya con la noticia atrapada en sus cámaras) salieron en silencio del aula magna. Los escritores, cantaores (Juan Pinilla estaba por allí) y demás fauna autóctona nos quedamos dispuestos a escuchar estoicamente la clase.

Todavía no había salido el último periodista del aula cuando entraron todos de golpe (esta vez sin guardar silencio y casi pegándose codazos entre ellos) y apuntaron sus cámaras hacia la puerta. Los que estábamos dentro miramos con expectación quién iba a entrar. Y allí apareció Morente intentando pasar inadvertido, se sentó en la primera fila rodeado de cámaras de televisión y sólo acertó a decir (más o menos): lo siento profesor, no quería molestar. La gente rompió a reír, Montero incluido y dijo que así no se podía dar clase y que le perdonáramos pero que la dejaba para otro día.

Aquel día, me di cuenta de la modestia natural del Maestro que no dudaba a ir a comprar el pan en chándal a la plaza del futbó (como la llaman allí) como un granadino más.

Para él mi respeto.

Fernando Valls dijo...

Impagable anécdota, Ginés. ¡Qué daría uno por haber tenido en primera fila de la clase a Morente! Aunque luego tuviera que suspenderla, paralizado por la emoción.
Gracias a todos por vuestros ilustrativos comentarios.

basiliopc dijo...

El grupo Los Enemigos también tienen una canción sobre este texto de García Lorca. Se llama "Balad, balad, balad caretas" y es, obviamente, más rockera.
Se puede escuchar aquí: http://www.youtube.com/watch?v=JcbJZVxwwG8

Marta Badia dijo...

Triste pérdida.

Yo tengo otra anécdota.
Hace un par de años en La Huerta de San Vicente se hizo una exposición llamada "Everstill" en la que una serie de artistas de primera fila del arte contemporáneo como Cristina Iglesias o el grupo Democracia-A expusieron sus obras en el interior de la casa de Lorca, como si se tratara de una nueva decoración. Entre ellos, el maestro Morente creó una pieza (que luegó incluyó en su disco de homenaje a Picasso) que se escuchaba en la cocina de la casa.
Pues bien, durante la rueda de prensa en la que había traducción simultánea, Morente soltó la frase "dónde hubo candela, rescoldo quedó". Lo mejor fue ver la cara del traductor, ¿cómo traducir esta frase al inglés? y lo más difícil, que la entiendan los super modernos del arte contemporáneo.

Y otra de sus frases míticas fue al hilo de la proclamación del flamenco como Patrimonio de la Humanidad, Morente dijo que tendría que ser la humanidad patrimonio del flamenco.

© Manuel M.MATEO dijo...

Yo tengo otra anécdota, que retrata bastante bien como era Enrique... y sus cosas.
Os contaré cómo fue mi colaboración en el Cd “Calle del Aire” de Estrella Morente. Fue en 2000, creo recordar que a través de Juan Mesa (que por entonces trabajaba con Enrique), el Maestro me llamó por teléfono contándome que estaba grabando en su casa unas cosas para su hija, que eran villancicos y que cómo yo sabía tanto de eso, y además tenía tantos instrumentos, que por qué no me iba alguna tarde a su casa y grabábamos algunas cosas, y que también había hablado con Sixto, por aquel entonces compañero mío en Lombarda. Por supuesto que le dije que cuando él quisiera quedábamos. Llegó el día y aparecí con un petate lleno de panderos, almirezes, zambombas, panderetas… mi bastón de cascabeles, sin que faltara la botella de anís. Enrique me fue poniendo temas y me dijo que tocara lo que a mi se me antojara, por supuesto que no le hice caso y seguí muchas veces lo que él me marcaba con las palmas. Yo siempre pensé que era otro más de los experimentos de Enrique, de hecho aquel estudio de su casa en San Nicolás era su “laboratorio”, también pensé que seguro que si aquello salía a la calle, vendría Tino di Giraldo o Rubem Dantas a grabar “en condiciones”, lo que yo esbocé o “perpetré” aquel sábado. También recuerdo que Enrique me preguntó varias veces que con qué nombre me conocían a mi (después sabréis porqué), yo le dije que en el mundo de la música de Graná me conocían como: Mateo “el de Lombarda”. Terminamos de grabar y no recuerdo quién de los que allí estaba con Enrique me preguntó que cuanto iba a cobrarle, me fui para Enrique y le dije que por supuesto que nada, que era un placer y un honor hacerlo, y como quiera que insistía le pregunté por una Bandurria rota que estaba en una esquina y le dije que si me la daba para mi colección me sentiría pagado, nos dimos un abrazo y me dio muchas, muchas veces las gracias.
Al cabo de los meses, un domingo me llamó mi amigo Alberto muy contento y excitado diciéndome que “qué guardado me lo tenía”, que no sabía que yo había grabado en un Cd de Estrella Morente, y que mi amigo Iñaki Peña lo estaba anunciando a bombo y platillo, y con todo tipo de loas a mi persona, en su desaparecido programa Trébede de RNE 3, puse la radio y efectivamente Iñaki (cómo siempre hacía) relataba los créditos del Cd, y allí estaba Mateo… esta vez “er de Lombarda” tocando todo tipo de percusiones y lo que es más sorprendente ¡tocando la mandolina!
Nunca en mi vida he tocado la mandolina, las cuerdas pulsadas que suenan en el Cd son laúdes que Sixto tocó, y lo mejor de todo es que en el corte “Calle del aire” ni siquiera suenan… lo podéis comprobar.
Jamás se lo dije al Maestro, porque si me hubiera llamado otra vez hubiera tocado ¡la Tuba si era preciso!, eso si… siempre he temido que alguien a quién le gustara mi forma de tocar la “mandolina” me llamara para colaborar en otro Cd.
Estas son (me niego a poner “eran”) las cosas de Enrique, sus amigos saben que es así.
Si Fernando me deja otro día os contaré como fue su generosa colaboración en el Cd de Lombarda "Dalequetedale".

Fernando Valls dijo...

No es que te deje, Mateo, es que te lo pido por lo que más quieras... Cuéntanos, que después esas cosas se olvidan. Gracias y abrazos.

© Manuel M.MATEO dijo...

LA COLABORACIÓN DE ENRIQUE EN MI ÚLTIMO TRABAJO CON LOMBARDA "DALEQUETEDALE"
A petición de Fernando, creo que merece la pena contar como fue su colaboración: Todo empezó porque Sixto y yo habíamos colaborado en el primer disco de Estrella "Calle del aire", yo estuve grabando las percusiones en el estudio que Enrique tenía en su casa de San Nicolás y él siempre me agradecía que hubiera aparecido desinteresadamente con un saco de cascabeles, almirezes , panderetas y panderos. El caso es que cuando Lombarda grabó DALEQUETEDALE, en el que iban a colaborar muchos amigos del mundo del Folk, enseguida pensamos en Enrique y su hija Estrella. Le llamamos muchas veces y no dábamos con él, unas veces estaba en Madrid, otras grabando, yo subí un par de veces a su casa "cerro de palomares" y la segunda vez, Aurora me preguntó si yo era el que había grabado en el disco de su hija, al decirle que si, me dijo que no me preocupara que le daría recado a Enrique, pasó el tiempo sin que nos llamara y decidimos no molestarle más, el disco estaba terminado a falta de mezclar y al final metí yo la voz. El caso es que un día de fiesta, no recuerdo si el día de la cruz o corpus, Sixto se lo encontró por el Albaicin, Enrique se disculpó sinceramente y nos dijo que tenía una deuda con nosotros, que le daba mucha fatiga y que si todavía estaba a tiempo de colaborar, también nos preguntó que si al día siguiente estábamos en el estudio (el día siguiente era Domingo), por supuesto que ¡¡¡A todo le dijimos que si!!!, llamamos al estudio de Fernando Romero y le dijimos que "por lo que costara" nos dejara el estudio un domingo, hubo que hablar con un coro rociero que lo tenía reservado para el domingo... una odisea. El Maestro apareció a las 6 de la tarde con sus gafas de sol y a nosotros nos pareció que... recién levantado. Le contamos que teníamos 2 temas pensados para él, pero que todo estaba ya a falta de mezcla, que los escuchara y que él decidiera cual grabar. Enrique se colocó los auriculares, escuchó los dos temas, pidió escucharlos de nuevo, y a nuestra pregunta de que cual le gustaba más contestó: ¡este que tiene menos letra! Fernando preparó los micros, Enrique empezó a calentar la voz, y en ¡sólo dos tomas de grabación! grabó lo que habéis escuchado. Enrique Morente no había escuchado nunca antes esta canción, era una música que aunque el conoce la tradición, le era totalmente ajena a lo que él canta, cantó después de un día de "fiesta", cantó encima de mi pista de voz que poca referencia le dio, porque Enrique cantó lo que quiso y como quiso, cantó con todas las pistas grabadas... y escuchándolas: guitarras, bajo, zanfona, percusiones, batería..., y si embargo parece que Enrique "tira" de la Banda hacía adelante y hacía atrás a su antojo, cada letrilla tiene un tono y un "toque-cante" distinto, los gritos del principio y del final... se los inventó sobre la marcha. Esto sólo lo puede hacer un GENIO. No tengo más que decir, lo escucho y me emociona igual que el primer día, juzgadlo vosotros mismos.
Aquí os dejo el enlace para que podáis escuchar el tema que grabó El Maestro, son unos cantos de afilaor que recogímos en Montefrío (Granada)

http://a11.video2.blip.tv/9630007291376/Musicasdelmundomundano-CoplasDelAfilador616.mp3?bri=0.9&brs=263

Fernando Valls dijo...

Gracias, Mateo, estos testimonios valen un potosí. Abrazos.