martes, 8 de diciembre de 2009

Otro premio de microrrelatos

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Leo en un despacho de la Agencia EFE, me lo envía la escritora chilena Lilian Elphick, a quien los lectores de este blog ya conocen, que la salmantina Gloria Rivas Muriel, profesora de Literatura Española, ha ganado el Concurso Literario de Hiperbreves Movistar (título desafortunado donde los haya, por cierto), premiado con 1.500 euros y convocado por Telefónica, la Fundación del Español Urgente y la editorial Bubok. La pieza dice así:
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"Cuando Helena tuvo dinero se compró las fases de la luna. A la semana siguiente se le murieron todos los caracoles de su huerto".
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El jurado estabo formado por Lorenzo Silva, Magí Camps, Patricio Pron y Norma Dragoevich. Me parece excelente, pero me gustaría saber por qué no escogen escritores que han cultivado el género, que los hay y muy buenos. Comenta la información que la edad media de los galardonados supera los 50 años, lo que "desmonta el mito de que las nuevas tecnologías sólo son utilizadas por los más jóvenes y los adolescentes". Pero, claro, con los tópicos se vive mejor...
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Los cuatro finalistas de esta edición han sido el madrileño Isidro Catela, periodista y profesor universitario, de 37 años:
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"Obligados por la crisis, hemos tenido que empeñar el televisor. Ahora nos sentamos frente a la lavadora y le damos vueltas a las preocupaciones".
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El gaditano Antonio Martínez Polo, de 58 años, profesor jubilado:
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"El aro lloraba desconsolado. El niño, rodando y rodando, se le perdía cuesta abajo".
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El barcelonés Ariel Rivadeneira, de 59 años, escritor y especialista en Técnicas de Lenguaje:
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"La última vez que amaneció no se encontró. Se buscó en la cocina, en el lavabo, en el dormitorio, y nada: `creo que he salido´, se dijo. Y siguió durmiendo".
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Y, por último, la traductora y escritora madrileña Berna Wang, de 51 años, que me parece que era el preferido de Lilian:
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"-¡Ancas de rana, mi plato favorito! -exclamó la princesa, consolándose rápidamente de su reciente viudez".

Se editará un libro con los mejores relatos recibidos, que se publicará en bubok.com y podrá descargarse de forma gratuita. El premio ha contado con la participación de 614 concursantes, que han enviado 1.266 relatos. A ver qué os parecen, además de muy breves.
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* Los cuadros de de Antoni Tàpies.
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22 comentarios:

Pilar dijo...

El título no puede ser más desortunado, es cierto. Me gustan más los finalistas que el ganador y en especial, la princesa que se come a su marido-rana y el de Ariel. El del aro me resulta muy parecido al del globo que pierde al niño, cuyo autor no recuerdo ahora mismo.

Pedro Herrero dijo...

Yo creo que cuanto más breve es un relato, más complicidad solicita del lector, a quien se supone enterado del contexto en el que se mueve la acción. Cuando esto ocurre, el resultado puede ser espectacular. Así veo yo el último de los textos finalistas, apoyado casi exclusivamente en una simple exclamación, que convoca automáticamente la historia de la rana y el príncipe.

El relato ganador, de corte más narrativo, también apela a ese conocimiento previo por parte del lector, pero al no jugar con un tema tan popular no impacta tanto. En cambio, lo encuentro tremendamente poético.

El relato del aro llorando y el niño rodando me parece genial, basado en una pura traslación de roles. Es tan sencillo como efectivo.

Lo mejor de los concursos, sea cual sea su nombre, es la oportunidad de dar a conocer a nuevos autores, de los que podemos aprender tanto como de los nombres consagrados. Compadezco a quienes tienen que hacer de jurado. A mí me costaría una barbaridad decidirme.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Puestos a ser breves, me quedo con el del aro (y no por gaditano). Lo que sugiere multiplica por tres su brevedad.
Un abrazo.

Bel M. dijo...

Pues sí, como Pilar y Lilian, mi favorito es el de Berna Wang... cuestión de género, supongo.
Me ha gustado mucho vuestra reflexión sobre los tópicos de la edad. Hay un nuevo periódico digital que ha dejado de interesarme porque en su primera "newsletter" aseguraba las bondades del mismo a causa de que sus redactores estaban todos en la treintena. No repetiré los motivos que daba para denigrar a los que se encuentran en la cuarentena, no los merece, del resto ni hablaba. Pues eso, que les vaya bonito.
Un saludo, Fernando, y, como siempre, gracias.

Fernando Valls dijo...

NO publico anónimos.
En el último que he recibido se crítica la sintaxis de uno de los textos, pero si hubiera leído a Miguel Hernández se hubiera evitado la queja.

Ernesto Calabuig dijo...

Yo hubiera apostado por la crisis de Isidro Catela y el aro de Antonio Martínez Polo. Ingenio y encanto. Pero a veces me parece que ponerse de acuerdo en cuanto a microrrelatos es aún más difícil que hacerlo en novela o relato al uso.

Miradme al menos dijo...

no me sorprende la edad media de los finalistas. Se trata de un subgénero que precisa madurez, pese a su aparente "facilidad".

Un saludo

Araceli Esteves dijo...

Todos buenos, pero el que me gusta menos es el ganador. Me quedo con el de las ancas de rana. Y también con eso de que "con los tópicos se vive mejor".

Jordi Masó Rahola dijo...

Mi favorito, sin duda, es el de Berna Wang, una pequeña joya, pero su carácter "ligero" por desgracia hace difícil que sea un micro ganador. El del aro y el niño es demasiado parecido a "El globo" de Miguel Saiz Álvarez (recopilado por Clara Obligado en "Por favor, sea breve 2", que se acaba de publicar).

Fernando Valls dijo...

Sobre el motivo del príncipe/princesa convertida en sapo/rana tienen varios microrrelatos tanto Luisa Valenzuela como Ana María Shua.

Angeles Prieto Barba dijo...

Me ha encantado conocer la edad y profesión de los ganadores, porque no me parece un tópico creer que detrás de un buen relato, sea del tamaño que sea, debe haber un lector constante, veterano.

Citopensis dijo...

Me quedo con el relato del crío y "su" aro.

Un saludo.

Hipólito dijo...

Fernando, el premio de Telefónica ya tiene algunos años. Estuve en el jurado de la primera convocatoria, y la verdad es que entonces se presentó gente muy joven. No es fácil elegir entre tantos trabajos talentosos, la verdad.
Poli.

Fernando Valls dijo...

Poli, ésta ha sido la IV edición. Y, desde luego, nunca es fácil elegir qué texto literario es mejor, e incluso a veces resulta imposible. Pero me parece que se convierte en algo más fácil si se ha cultivado el género o se está familiarizado con sus peculiaridades. Lo que no comparto es el todos sabemos de todo y todos valemos para todo, y no me gusta encontrarmne con el mismo perejil en todas las salsas...

Eva Peña dijo...

Hola:

Me gustan todos los microrrelatos que ha puesto Fernando, pero mi preferido es el ganador, me parece el más redondo, el que más dice... la luna y los ciclos de la vida, el dinero que no trae la felicidad, el sueño que logramos a cambio de renuncias, los caracoles que simbolizan la paciencia y la constancia, además la luna es un elemento muy femenino y el jardín un escenario donde la vida germina (aunque los caracoles mueren). A mí me encanta ese micro.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

A mi lo que me gustaría saber, como aficionada a escribir y participar, es qué criterios sigue cada certamen. Ser novel, viejo, mujer, alumno del taller que organiza el concurso... me parecen imperativos lamentables. No niego que cada cual tenga su derecho a ser especie protegida, pero ¿no sería más honesto anunciarlo ya en las bases? Así nos clasificamos/descartamos ya de entrada y tienen menos trabajo.
Úrsula

Fernando Valls dijo...

Úrsula, el único criterio debería ser la calidad, pero... Los premios comerciales están todos dados, de antemano, pero los que quieran seguir engañándose, allá ellos.

Pablo de la Rúa dijo...

No me atrevo a comentar ninguno de los microrrelatos, ni los finalistas, ni el ganador, pero estoy de acuerdo con la decisión del jurado. Aunque a mí el microrrelato ganador me acompañó varios días por las calles de mi ciudad. Un saludo.

Hiperbreves S.A. dijo...

La Llamada

“¿Hay alguien ahí?”, preguntó Alexander Graham Bell. Al otro lado del teletrófono, Antonio Meucci guardó silencio.

Francisco Rodríguez Criado dijo...

Me quedo con el de Ariel Rivadeneira, quizá porque me gusta el tema de la alteridad sin salir de uno mismo. Parece una réplica al relato "Episodio del enemigo", de Borges. El personaje del autor argentino ahuyentaba sus temores (¿la mala conciencia?, ¿la muerte?)despertando (intencionadamente) del sueño, mientras que en el de Rivadeneira el personaje encuentra reparación a sus temores en lo contrario: en quedarse dormido nuevamente (también intencionadamente).
El relato me parece -quizá el autor no lo pensase así- una metáfora de los mecanismos de autodefensas a los que somos tan habituales los seres humanos, que preferimos cerrar los ojos demasiado a menudo cuando no vemos lo que queremos ver. (E incluso algunos que no son tan humanos, je).

Norma dijo...

Hola.
No puedo evitar la tentación de entrar y participar en este intercambio de pareceres tan enriquecedor. Formo parte de la organización del Concurso de Hiperbreves de Movistar y también Secretaria del Jurado. Respondiendo a Úrsula, en este caso el único criterio que se siguió para descalificar textos fue que los relatos estuviesen correctamente escritos (sin las abreviaturas típicas de los MSN o SMS).
El criterio para seleccionar a finalistas y ganador se lo dejamos al Jurado, que varía cada año y procuramos sea representativo del sector literario, sobre todo en el terreno de los hiperbreves.
El Jurado es libre de escoger según su propio criterio, sin interferencias de los organizadores.

Fernando Valls dijo...

Norma, muchas gracias por tus explicaciones, pero no nos aclaras otras dos cuestiones fundamentales. Respecto al jurado, me temo que este año nada tiene que ver con el microrrelato, puesto que ninguno de ellos lo cultiva ni lo estudia. Y por lo que se refiera al nombre del concurso, los hiperbreves no son nada, por lo que deberíais cambiarle el nombre y elegir a un jurado de verdaderos conocedores de la materia que los hay y muchos. Por ejemplo, Hipólito G. Navarro, que ya formó parte de él en una convocatoria anterior, o Julia Otxoa, cuyos microrrelatos acaban de aparecer aquí.