miércoles, 7 de septiembre de 2011

De nuevo en Barcelona


Un calor insoportable, las calles llenas de gente, la selección de baloncesto algo atascada, pero qué ricos están los melocotones de viña, y los helados de jijona de Mauri, o el gusto por reencontrarse con mi quiosquero Manel, un argentino afincado en Barcelona, mientras que el Ayuntamiento de la ciudad, presidido por el nacionalista católico Trias, como por lo visto no tiene nada serio de qué ocuparse, ha abierto un expediente informativo a la librería La Central, en la estela reaccionaria del Tea Party, por vender unas chapas (pines para los snob, a dos euros cada una) que "promueven actividades incívicas". El grave delito se ha cometido en la librería del Museo de Historia de Barcelona, un centro municipal. Los burócratas del Instituto de Cultura llaman a la librería "equipamiento", de ahí el delito: en un equipamiento municipal no pueden venderse chapas que "promuevan actividades incívicas". Por lo visto, la basura que todos los días sale en la prensa, la radio y la televisión es mejor tenerla escondida debajo de la alfombra. Si lo que andaban buscando era retirarle la concesión de esta librería a La Central, podían habérseles ocurrido otros argumentos un poco más sutiles para llevar a cabo la tropelía. Cuánta razón tenía Sánchez Ferlosio: vendrán años malos y nos harán más ciegos... Ya están aquí, y me temo que para quedarse. 

12 comentarios:

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

¿Ya estáis de regreso? Pues bienvenidos. Abrazos.

Jesus Esnaola dijo...

Bueno, lo de las chapas es como para no contarlo de la vergüenza ajena que produce. Mejor haría en preocuparse de que esas chapas carecieran de sentido. Lo que no sabía era lo del expediente de La Central. Creí que no podía empeorar.

Bienvenidos a casa en cualquier caso, Fernando.

Francis Black dijo...

vaya yo he tocado el tema pero diferente.

Fernando Valls dijo...

Francis, vengo de tu blog y me parece que lo que plantean las chapas y lo que está en juego son otras cosas. Saludos.

Francis Black dijo...

Las chapas son bonitas y la idea es buena pero pueden hacer una crítica más profunda y más justa a los verdaderos culpables y no utilizar a la carne de cañón.

sergio astorga dijo...

Bien halladas sean vuestras mercedes.

Un abrazo condal.
Sergio Astorga

Anónimo dijo...

Los años malos están todavía en el prólogo. Yo, en Madrid, pago impuestos para que los periodistas e invitados de "Diario de la noche" encadenen un día tras otro una sucesión espeluznante de proclamas filofascistas, y para que se permitan (con mi dinero, insisto) llamarme "gentuza", a mí y a toda la ciudadanía que protesta por esta situación.
Lo tremendo no es lo que estamos viendo, Fernando. Es lo que nos falta por ver.


Ángel Zapata

Hiperbreves S.A. dijo...

Lo que da mala imagen de Barcelona no son esas chapas, son los (ir)responsables de resolver lo que denuncian esas chapas. Unos (ir)responsables que en lugar de dedicarse a erradicar los problemas se dedican a ocultarlos.

Aviados vamos, en lugar de resolver problemas perseguimos chapas.

Odys 2.0 dijo...

La mentalidad reaccionaria es como es, escalofriante, para quien no la comparte. Pero puedo entenderla. Lo que no entiendo es qué tiene de incívica la segunda chapa. ¿Podría incitar a los enamorados a apropiarse de las flores de los parterres públicos?

Angeles dijo...

Estoy de acuerdo con Ángel.

Pero creo que será bueno que por fin el lobo se quite la piel de cordero, y se descubra en toda su atrocidad.

Aguantaremos unos años, y mientras tanto a ver si la izquierda espabila, y para cuando esto acabe tenemos alguna opción razonable.

Después de las JMJ, las cargas policiales, la reforma constitucional en contra de los ciudadanos... el PSOE se merece un castigo por mucho que nos cueste.

Arte Pun dijo...

No sé Fernando, las luces de estos amigos de la librería (concesión municipal). Tal vez esperaban un premio municipal más.

A ver, no se me ocurriría ir en mi empresa con un pin que escenifique "empresario explotador", ya que aunque invocase mi libertad de expresión, seguro que mi jefe invocaba, y con bastante criterio, su libertad para echarme de su empresa cuando quisiera.

Como consuelo, les queda que las chapas son feas y caras, así que si han conseguido venderlas, les irá bien en cualquier otra cosa.

Hace tiempo que no visito Barcelona, pero me pareció bastante linda.

Saludos

Fernando Valls dijo...

Arte Pun, la pequeña diferencia es que los municipios no son todavía empresas privadas, y si alguien se escandaliza con esas chapas, cosa que hasta donde sé no ha ocurrido, debe ser el público, no los políticos. Ellos hacen de censores y nosotros, en su momento, podremos ejercer nuestro derecho al voto. Saludos.