sábado, 21 de abril de 2012

Los premios de la Crítica en Soria

.....
Reunido en Soria el jurado designado por la Asociación Española de Críticos Literarios para otorgar los Premios de la Crítica relativos a obras publicadas en el año 2011, y constituido por Ángel Basanta, Javier Goñi, Pilar Castro, Carlos Galán, Àlex Broch, Xelo Candel, Jorge de Arco, Juan José Lanz, José Vicente Peiró, José María Pozuelo Yvancos, José Luis Martín Nogales, Rafael Morales, Elena Núñez, María José Obiol, Manuel Rico, Juana Vázquez, Lluïsa Julià, Olivia Rodríguez, Javier Rojo, Enrique Turpin y Fernando Valls, ha decidido entregar, tras las correspondientes deliberaciones y votaciones, los Premios de la Crítica 2011 a las siguientes obras:
.....
•PREMIOS EN LENGUA CATALANA:
Narrativa: Jo confesso (Yo confieso), de Jaume Cabré.
Poesía: Pagèsiques (Del campesinado), de Perejaume.
...........
•PREMIOS EN LENGUA GALLEGA:
Narrativa: Laura no deserto (Laura en el desierto), de Antón Riveiro Coello.
Poesía: Cráter (Cráter), de Olga Novo.
...........
•PREMIOS EN LENGUA VASCA:
Narrativa: Twist, de Harkaitz Cano.
Poesía: Hariaz beste (Más allá del hilo), de Aritz Gorrotxategi.
...........
•PREMIOS EN LENGUA CASTELLANA:
Narrativa: El día de mañana, de Ignacio Martínez de Pisón.
Poesía: Estuario, de Tomás Segovia.
....
......
 .....
.....
* En las fotos aparecen los escritores Ignacio Martínez de Pisón y Tomás Segovia.

.....

miércoles, 18 de abril de 2012

Microlecturas, 5: Ángel Olgoso

....
RELATOS, TESELAS, DÁTILES        
....
Creo que desde siempre he estado abocado a la brevedad: por carácter (soy poco dicharachero), por afición (me fascina el relato como miniatura, esa magia de la síntesis y la conmoción, de la puntería afinada, de la veloz emboscada), por convicción (al extrañamiento le sienta bien la historia mínima y la palabra depurada) y por una elemental cortesía hacia el lector (prefiero ahorrarle los tiempos muertos, las genealogías, los lugares comunes, las digresiones, los detalles intrascendentes). Para Monterroso, la brevedad no era un término de la retórica, sino de la buena educación. Esta humildad propia de las formas breves se me fue imponiendo de manera natural a través de las lecturas, del mismo modo que coleccionaba sellos exóticos o los diminutos orbes translúcidos de las canicas.
....
Recuerdo con delectación las tardes lluviosas de la primera adolescencia porque leía, una y otra vez, los cuentos, los retales de novelas entreverados en los libros de Lengua y Literatura. Nada de monumentales e indigestos asados, nada de caza mayor, sólo un sucinto banquete lector compuesto por minúsculas pero deliciosas porciones, esos párrafos iniciáticos de -por ejemplo- La pata de palo, La mujer alta, Viaje a la Alcarria, Los niños tontos, Nunca llegarás a nada, La urraca cruza la carretera, Tiempo de silencio y, en especial, la maravilla de Alfanhuí. Supongo que así me acostumbré a las reducidas dimensiones, a las simples muestras, abalorios cuyo peso atómico hacía estallar sin embargo sus estrechos límites, amplificándose luego en mi mente.
....
....
En la magnífica biblioteca de La Salle de Granada (interno de 1972 a 1975) ya había descubierto antes la belleza de las palabras gracias al deslumbramiento que supuso La casa encendida y Cántico. Ahí empezó también la comezón de la escritura, apuntando versos en una libretita bajo las sábanas a la luz de la linterna, en el dormitorio comunal: fueron cinco años de poesía con ribetes surrealistas hasta que, en 1978, recibí el formidable, el nutricio impacto de la Antología de la literatura fantástica, de Borges, Bioy y Ocampo, que contenía, a su vez, Sola y su alma, de Thomas Bailey Aldrich. Aquellos aldabonazos a la puerta de la única persona viva en el mundo, resonaron tan sobrecogedoramente en mi interior que abandoné la poesía y escribí mi primer relato, una variación de cinco líneas del célebre texto de dos de Aldrich.
....
Practicante desde entonces del culto a lo breve y lo fantástico, entre 1979 y 1983 compuse -mucho antes de que se conociera y difundiera el microrrelato como tal- dos series de narraciones brevísimas, Trece planos cortos y Cuentos alrededor de una mesita de té en el vientre de la ballena. Al mismo tiempo, nuevas revelaciones lectoras iban marcando a fuego mi memoria, algunas de ellas descubiertas en la valiosísima antología Narraciones de lo real y lo fantástico, publicada en 1977 por Bruguera en dos volúmenes. Se trataba de autores que -por su producción escasa, originalidad, independencia o muerte temprana- no han tenido en general el reconocimiento que merecían: A. F. Molina, iconoclasta, vanguardista y maestro de la libertad imaginativa; Manuel Pacheco, poeta autodidacta y autor del revulsivo Diario del otro loco; Raúl Ruiz, escritor polifacético, autor del encantador breviario póstumo El alfabeto de la luna; Alberto Escudero, creador fresco, irónico y experimental en La piedra Simpson y Un error de bulto; y, sobre todo, Francisco Ferrer Lerín, cuyas extrañas e hipnóticas prosas agazapadas en su libro de poesía La hora oval, fueron imprescindibles para ahormar mis propios relatos y educar mi mirada en la rareza.
....
....
En aquella época, mientras escribía con furor desbocado pequeñas construcciones imaginativas, intentando explorar todas las modalidades de lo breve, no dejé de libar cuanto veneno encontraba (Las células del terror, última sección de Las noches lúgubres, de Alfonso Sastre; o Trece casos de cuya existencia física respondo, puesto que, por su brevedad, se pueden medir, incluido en Trece veces trece, de Gonzalo Suárez), destilados, bebedizos y pócimas que alimentaban mi sed de breverías (las piezas de Pere Calders al final de Ruleta rusa y otros cuentos y De lo tuyo a lo mío; o una selección de La sueñera, de Ana María Shua, en la antología de ciencia ficción Latinoamérica fantástica). No dejé de degustar bocados de cardenal que eran fuente continua de gozo y asombro (Buzzati, Gómez de la Serna, Aub, Arreola, Brown o Denevi). Ni de buscar con avidez en otros libros y narradores esas cargas de profundidad, ese ostinato rigore, esos fogonazos intensos, esos vertiginosos mecanismos de precisión, esos disciplinados desafíos, esas estocadas limpias al corazón o al cerebro, esos tesoros sumergidos que a menudo el lector debe rescatar. Aprendí con Juan Ramón Jiménez que basta lo suficiente; que unas pocas páginas o unas líneas pueden mostrar la esencia de algo, la plenitud de la unidad, siempre que no carezcan de lo que parece imprescindible: sustancia narrativa, movimiento interno (reclamado con ahínco por José María Merino) y resonancia final.
....
....
Mucho después, tras escribir más de cuatrocientos relatos, descubrí que la brevedad es el molde más apropiado para mi estilo de cincel y escoplo, de taracea ensamblada tesela a tesela; que es cierto que a las ficciones mínimas les conviene ser feroces como pirañas, pero quizá también frágiles como una gota de rocío en la que, de manera sugestivamente distorsionada, se refleja el mundo que la rodea. Supe de otras propiedades suyas: sacian como dátiles, su corto vuelo deja largas estelas, su parco ladrido siempre engaña, son misteriosas como lágrimas de dragón y, todavía para algunos, inconsistentes como las huellas de los pájaros en el aire. Averigüé que para romper amplias ventanas, Lichtenberg solía usar monedas de dos centavos. Y tuve la certeza de que un buen cuento breve o brevísimo puede ser confundido fácilmente con un pequeño lingote de oro de capela, el más puro según los alquimistas.
....
.... 
ÁNGEL OLGOSO (Cúllar Vega, Granada, 1961) ha antologado sus cuentos en Los líquenes del sueño. Relatos 1980-1995 (Tropo, 2010) y sus microrrelatos en La máquina de languidecer (Páginas de Espuma, 2009). Sus narraciones aparecen en diversas antologías, como Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (Cuadernos del Vigía, 2010), Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (Menoscuarto, 2010) y Ciempiés. Los microrrelatos de Quimera (Montesinos, 2005). Es, además, fundador del Institutum Pataphysicum Granatensis. Ha sido traducido al inglés, alemán e italiano.
.....
* En las fotos aparecen Thomas Bailey Aldrich, Francisco Ferrer Lerín, José María Merino y Ángel Olgoso.
.....

martes, 17 de abril de 2012

EMILIA OLIVA

......
Habitación de hotel
......
Él la había sentido, aquella noche, en la habitación de hotel, perderse en el intersticio de los labios, en el beso. La había visto desvanecerse, como la bruma tras el amanecer, entre sus brazos y supo que no la amaba. Pero no le habló de ello. Nunca le habló de ello. Cuando cerró la puerta de la habitación de hotel, los inquilinos del otro lado también la cruzaron. La acompañarían todo el tiempo del trayecto en tren y en el camino de regreso a casa. Después seguirían visitándola con cualquier pretexto, de por vida.
......
Bastaba un resto de diálogo pillado al azar, al adelantar a dos transeúntes; un gesto de arrepentimiento de ir a decir algo en cualquier rostro, que pasaba de largo, sin decir nada; una negación sepultada bajo un montón de excusas, y el mecanismo se activaba. A veces, el silbido de un tren que no pasaba; el imposible canto de un grajo o una chova en el bullicio del gentío; el testarudo silencio de la lechuza, enfrente, al anochecer, en el alero; el cartero pasando de largo en tiempos superpuestos por el recuerdo, los imantaban. Surgían en tumulto, de todas partes, desde todos los ángulos, indistintos e idénticos, y desfilaban en cortejo desordenado, casi fúnebre. Eran periodos de insomnio, difícilmente controlados por tranquilizantes y barbitúricos.
......
Viajó. Escribió. Pintó. Hizo yoga y meditación. Toda terapia resultó inútil. Ni agujas, ni homeopatías; ni fármacos, ni psicoanálisis; ni vidente ni curandero habían podido determinar las causas del fenómeno de extrañamiento que activaba un tercer ojo invisible capaz de superponer infinitos rostros, indefinidamente familiares, o de desplegar los balbuceos de la materia desde el inicio de los tiempos, en instantes precisos. Los rostros se desplegaban en estructuras vegetales, desarrollaban membranas, escamas, crestas, vello y asistían impasibles, sin convocatoria precisa ni cita previa, a todo acto íntimo. Venían envueltos en el sabor de la magdalena impregnada de té, en el desayuno; en el olor de acacia y jazmín al caer la tarde; en el tacto frío de la sábana de hilo; en el pan recién cocido; en el aguacate, la samba, la cochinilla, los versos… Era, en esos periodos, cuando cualquier actividad cotidiana constituía un inminente peligro. El polvo en suspensión de las limpiezas, atravesado de un rayo de sol, se abría en un universo de astros, planetas, agujeros negros en movimientos vertiginosos o pausados, con extraña armonía. Una violencia de esferas girando que siempre le dejaba un poso amargo de exclusión y sin sentido en el fondo del pensamiento. Barrer el tamo de debajo de la cama, desencadenaba, en el revoloteo de células muertas y ácaros, una amplificación del silencio, una tormenta de crujidos y resquebrajamientos, de carcasas rodantes en innumerables metamorfosis. La naftalina del armario, como ola violenta que arrastra a la deriva todo lo que alcanza, la llevaba de las flores de azahar y de almendro a la cabecera de los muertos; de los membrillos encerrados en repisas de alacenas al olor de lombriz y musgo escondido en bóvedas de aljibe sin tiempo.  Correr o descorrer las cortinas, abrir las ventanas, estirar la sábanas desencadenaba un bullir de gestos, a rastras, a cuatro patas, en vuelo rasante, en posición sedente, en inmersión infinita que la forzaban a afianzarse contra el cristal o el muro, las pupilas inmensamente abiertas, sin aire que respirar, sorda, ciega a cualquier otro estímulo, como ida en otro mundo. Acechaban por todas partes, hasta en sus labios. Los besos venían acompañados de mil besos y formas de besar compendiadas en ese gesto concreto de besarlo a él. Los besos, desde aquella noche en la habitación de hotel, constituían una amalgama de todos los besos posibles, sintetizados, simultáneos en ese instante de sentir los labios de él contra los suyos, la respiración sofocada, el paladar y el olfato rastreando los mil y un sabores que iban y venían, se desvanecían. Nunca se lo había dicho. En él besaba a todos los amantes, los que fueron, los que vendrían. Y esto la enfermaba.
......
......
* Emilia Oliva (Cáceres, 1957) es Licenciada en Filología Románica, poeta y editora en la revista En sentido figurado. Ha publicado además de microrrelatos y crítica de arte, los libros de poesía (re)fracciones, Premio de Poesía Ciudad de Zaragoza, Los ecos y la sombras. Música para un instante antes de morir (Alcancía, 2006) y Quien habita el olvido, Premio León Felipe (Celya, 2011). Acaba de abrir su blog Torsiones.
......
* Claudio Duarte (Cáceres, 1984) es Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de BBAA de Salamanca. Ha realizado pintura mural de gran formato, ilustraciones para la revista En sentido figurado y esculturas para la empresa Rocas Theming Factory. Sus dibujos, pinturas y esculturas pueden adquirirse en la Galería Klaus Kramer de Arte Actual (Altea, Alicante).
......

domingo, 15 de abril de 2012

Sobre `Los otros mundos´, por Rosana Alonso

 .....
Rosana Alonso acaba de publicar Los otros mundos (Talentura), su primer libro de microrrelatos, que ella misma nos presenta a continuación, a petición mía; ofreciéndonos, además, tres piezas de muestra, para despertaros el apetito.
....
LOS OTROS MUNDOS....
Un microrrelato siempre oculta algo más de lo que muestra, no solo cuenta una historia evidente, en realidad la historia que importa fluye de manera subterránea. El proceso que me movió a escribir los microrrelatos de Los otros mundos es muy parecido a lo que me ocurre con los sueños (yo siempre me acuerdo de lo que sueño durante la noche). A menudo mis sueños surgen por una frase, una palabra, o una imagen que he vivido durante la jornada, pero suelen ser las más pequeñas, algo a lo que en el momento de suceder no le he dado importancia, algo nimio incluso, que ha pasado desapercibido para una parte de mi cerebro pero no para otras, y ese pequeño detalle genera un sueño. Las ideas, las chispas que dan lugar a los textos suelen venir de algo diminuto que he visto, escuchado o leído y que suelo apuntar en una libreta o se queda en un lugar de mi memoria, luego, delante del ordenador, intento atraparlo dentro de una historia o también dejarme llevar hasta donde quiera llegar esa idea que ha arraigado en mi imaginación. Pasado un tiempo, observo que lo que quería contar discurre paralelo por debajo de la parte visible del microrrelato. Estos otros mundos del libro no tienen nada que ver con extraterrestres ni planetas lejanos, se encuentran cerca, tan cerca que no los vemos en algunos casos y en otros son mundos que no queremos ver o mundos sepultados muy profundo, en el abismo. Cada microrrelato pretende ser una grieta que permite al lector vislumbrar otros universos que se esconden en nuestro trabajo, nuestras relaciones familiares y de pareja, nuestra profesión o nuestros sueños.  ROSANA ALONSO
...
......
El juego
La niña coloca las muñecas sentadas en el suelo frente a ella. La madre se asoma con el bebé en brazos y le recuerda que va a preparar la merienda. La niña habla a las muñecas, les pregunta si han sido buenas y han terminado ya los deberes. Se calla y observa con detenimiento a la muñeca blandita, la del chupete y los ojos azules. La coge y la golpea contra el suelo con todas sus fuerzas. Contiene el grito que se le viene a la boca y suelta un gruñido animal. La emprende a manotazos con el resto de muñecas, resopla y se mira en el espejo: los ojos muy negros y la cara colorada. Oye a la madre llamándola para merendar. Recoge las muñecas y las deja en la cama; compone sus ropas y las peina. «Portaos bien», susurra antes de salir. Luego se acerca a la cocina, acaricia la cabeza del bebé y recibe el pan con chocolate con su mejor sonrisa.
.....
Alienados
Esa mañana, la mitad  del planeta  iluminada por el sol despertó con los reflejos de la mitad a oscuras. Unos pocos se asustaron al  descubrirse en el espejo mientras se lavaban los dientes, otros se palparon la cara el tiempo justo antes de  encarar la jornada laboral, la mayoría no se enteró del cambio.
 .......
......
Solidaridad
«Por los niños de la India», le dice su madre mientras él traga la bola de carne. «Y ahora por los negritos de África», insiste con un trozo más de filete.
Treinta años y tres continentes después, un hombre de ciento veinte kilos de peso mira la televisión. Es la hora de las noticias, en la mesa está dispuesta la comida. Mientras mastica, observa perplejo esas tierras lejanas y estériles que no pueden alimentar a sus habitantes. Una lágrima se abre paso a través de los mofletes, y se evapora como el paso leve de una mosca.
.......

sábado, 14 de abril de 2012

Herman Munster habla con Dios

.....
En la excelente entrevista que el escritor Eduardo Lago le hizo a Tom Waits, en El País Semanal, y la tacho de memorable porque dudo que nadie le haya llegado a sacar más sustancia al cantante y actor, quien no debe ser precisamente un tipo fácil de entrevistar, en un momento dado recuerda su amistad con Fred Gwynn, para entendernos Herman Munster, uno de los ídolos de mi infancia, en dura competencia con el abuelo de la serie, el gran Al Lewis, y lo que éste le comentó en una ocasión: 
"Cuando me muera y vea a Dios le voy a decir: `No pierdas el tiempo viendo episodios de La familia Monster, ni ninguna de las otras películas que he hecho. Con que veas la escena de La luna que hice para Bertolucci, basta´". La verdad es que no recuerdo ahora esa escena de La luna, pero cuesta trabajo creer que sea mejor que algunos episodios de los Monster.
.....
 .....
Por cierto, hace muchos años, se me ocurrió citar en una de mis clases a Tom Waits, vaya usted a saber a santo de qué, cuando todavía era un cantante poco conocido, pero como a mí me gustaba hacerme el antiguo para escandalizar a mis alumnas, diciéndoles que lo más moderno que había oído jamás eran canciones de Antonio Machín, se quedaron patidifusas... Es más, todavía hoy no han debido de recuperarse de la impresión, como tampoco yo de la risa, de la cara que pusieron. En fin, hablo de una época lejana, cuando aún la salsa boloñesa no había empezado a pudrir la Universidad.
.....     

viernes, 13 de abril de 2012

Los `Cruentos ejemplares´, de David Vivancos, por Pedro Herrero

...
“Se empieza por un asesinato, se sigue por el robo y se acaba bebiendo excesivamente y faltando a la buena educación”. Así se expresaba el escritor inglés Thomas De Quincey, allá por 1829, en su conferencia sobre el Asesinato considerado como una de las Bellas Artes. Al margen de lo que pueda tener de humor negro o de humor inglés, tal afirmación denuncia una grieta importante en las relaciones humanas. La repulsión que la sociedad muestra ante el crimen oculta tomar en consideración todo aquello que, no pocas veces, acaba allanando el camino para provocar o desear la muerte ajena. Lo sabía Max Aub, cuando publicó, en sus Crímenes ejemplares de 1957, un tratado sobre la materia. Lo sabe David Vivancos, que nos recuerda, a través de Cruentos ejemplares y otras microficciones (Seleer, Málaga, 2012), su primer libro de microrrelatos, que dicha grieta permanece abierta.
....
El libro remite en primera instancia a la obra de Max Aub, merced a un primer capítulo titulado “Cruentos ejemplares”, con escenarios, lenguaje y personajes actualizados. Al igual que la obra de referencia, dicho primer capítulo recoge un inventario exhaustivo de escenas en las que el crimen ocupa el espacio indispensable para dejar sitio a los argumentos, a través de los cuales aparecen todos y cada uno de los sagrados límites de la paciencia, tanto los reales como los imaginarios, vulnerados para perseguir lo que deseamos, para protestar por no haberlo conseguido o para celebrar justamente lo contrario.
....
.....
“Bufete Contreras” constituye un segundo capítulo, planteado como una visión complementaria de los escenarios descritos en la primera parte. La primera persona, común en el relato de los crímenes, se convierte aquí en tercera persona. El tiempo se mantiene preferentemente en pasado. En la misma línea de actualización de contenidos, se incluyen referencias a espacios de televisión (como Sálvame o Perry Mason), y referencias literarias (como a Alicia en el país de las maravillas o la leyenda de San Jorge). Las historias se centran en el entorno judicial y afectan por igual a causas y encausados, así como a los letrados y testigos que en ellas toman parte. Y por supuesto, se habla de sentencias. De las justas, y de las que -al no serlo- acaban siendo más literarias.
.....
Cierra el libro un tercer apartado con el título de “Bloc de notas”. Más extenso que los anteriores. Más disperso en temas y situaciones, algunas con un cierto aire notarial, como si se levantara acta de los hechos acaecidos o se desvelaran planes ocultos, listos para desencadenar pequeñas tragedias. Aquí los homenajes van de Kafka a Monterroso, las referencias de Filípides a Tolstoi. Se mantiene, no obstante, el mismo estilo periodístico, detectivesco, que planea en toda la obra, aderezada con grandes dosis de ironía y gratificantes toques de humor absurdo.
.....
“No hay tantos crímenes como dicen, aunque sobran razones para cometerlos”, decía Max Aub. No hay tantos libros de microrrelatos como parece, aunque no faltan autores capaces de hacer lo que sea necesario. Se empieza por escribir un libro, se sigue por intentar publicarlo, y se acaba con ganas de asesinar al editor que se obstina en impedirlo. Créanme, no pierdan de vista a David Vivancos. Es de los autores cuyos textos tenemos la suerte de poder leer. A otros, el día menos pensado nos van a leer nuestros derechos.
.....
.....
* Este texto de Pedro Herrero se leyó en la presentación del libro Cruentos ejemplares y otras microficciones, de David Vivancos, en Les Cotxeres de Sants, de Barcelona, el pasado martes 10 de abril. En la imagen, de Jesús Esnaola, aparecen Pedro Herrero, el autor del libro e Ignacio Abascal.
......

jueves, 12 de abril de 2012

Autorretrato de LUIS SUÑÉN

.......  
Autorretrato
.......  
Para Fernando Valls, que se lo ha ganado
.......  
Que era la persona más apolínea que había conocido
me dijo alguien una vez –experto en clásicas,
un sabio, francamente.
Y claro, imposible no ser otra cosa porque
si lo contrario es ser dionisíaco me
hubiera muerto de vergüenza. O no
tanto, tal vez, quizá entendiendo
del todo a Nietzsche, de quien nunca he podido tener
una buena foto –a ser posible ya hundido-
 para ponerla cerca de donde
escribo. Pero tampoco lo de Apolo está muy
claro -viejo Apolo, si acaso, ya lo he dicho en algún verso-,]
a no ser que lo sea y no lo sepa
-qué cosas tienen el ser y el siendo y el saberse- 
a estas alturas cuando,
créeme, no hay nada que hacer.
Más alto sí que me hubiera gustado
ser aunque los ojos, que no están mal,
 me hagan tanta justicia como las manos,
cortas y romas, de pianista.
En otro tiempo mi retrato fue
–y lo es y espero que lo sea-
el del que está y se queda,
como un corderito, decía, en una farsa
sentimental, más un
punto de crueldad –la poesía
pura- que de lucha de clases.
Me hubiera gustado darlo todo como Eliot
-ah, ese sentimiento
de culpa- o como Rilke
-siempre pobre, como Chejov quería
de los muertos honrados.
En fin, no digo que hoy no
me guste lo justo, no estoy mal para
mis años. Mejor, en todo caso,
así que en una radiografía
de esas en las que el corazón
sale más grande o más chiquito,
siempre lo contrario
de lo que debe ser.
.......  
                                               Madrid, 2 de abril de 2012
.......  
.......  
* Luis Suñén (Madrid, 1951) es editor, crítico literario y musical. Dirigió Alfaguara, Acento y Espasa Calpe, y ha sido director adjunto de Aguilar y director general de Alianza. Ha escrito sobre literatura y música en los diarios Informaciones y El País, además de en revistas como Ínsula y El Ciervo, entre otras muchas publicaciones. Es director de la revista Scherzo y colaborador de Radio Clásica, de Radio Nacional de España. Su poesía, que arranca con El lugar del aire (1981), está recogida en El que oye llover. 1978-2006 (2007). Le ha dedicado un ensayo a Jorge Manrique (1980) y dos antologías a la obra de Pedro Salinas (1984 y 1992).   

............  
* La foto de Luis Suñén es de Martin Hoffmeister y está hecha en Dresde. El autorretrato es de su hijo, Rafael Suñén y se hizo en Melbourne.
........  .....  

miércoles, 11 de abril de 2012

Los poetas de La Palma

........
.......  
Sentada frente a mí una mujer sin rostro
espera desolada la llegada del día
En el cristal se miran sus cuencas sin memoria
y detrás van quedando ciudades y montañas
que ya no han de volver a posarse en sus ojos.
.......       
Su corazón, lo mismo que sus lágrimas,
se extiende por el suelo y ya no sabrá nunca
si amanece al otro lado de esa estación sin nombre
y si aún le queda tiempo de amar inútilmente.
.......  
La oruga silenciosa avanza por el agua
y ella mira hacia el sur y hacia la pérdida.

.......  
*El poema es de ELSA LÓPEZ.
...   
Tanto la exposición, como la antología de poetas de la isla de La Palma que aparecerá pronto, deben entenderse como homenaje a la escritora Elsa López, quien tanto ha contribuido a la difusión de la literatura hecha por los autores de Canarias.
...   

martes, 10 de abril de 2012

Luis Alemany, Premio Canarias de Literatura

.......
El escritor Luis Alemany, nacido en Barcelona en 1944, aunque residente en Santa Cruz de Tenerife desde niño, ha sido reconocido con el Premio Canarias de Literatura por su trayectoria como autor, director e investigador teatral. Es autor, además, de cuentos y de la novela Los puercos de Circe, que para Juan Cruz constituye "el mejor retrato de Santa Cruz como entidad provinciana, es un libro inteligente e hiriente por eso nunca fue asumido por la sociedad extremadamente conservadora".
No puedo dejar de decir aquí que, para mí, Luis Alemany es, sobre todo, un profundo conocedor de la obra de Enrique Jardiel Poncela, de quien ha editado Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes? (1988) y La `tournée´ de Dios (1989), ediciones muy solventes que me fueron utilísimas cuando a comienzos de los años noventa empecé a trabajar en la obra del Jardiel.    
Luis Alemany estudió Filosofía y Letras en la Universidad de La Laguna, donde ejerció como profesor de Literatura, así como en Rouen (Francia) y Sevilla. Alemany ha desarrollado, además, una dilatada trayectoria como articulista y crítico en casi todos los periódicos de Canarias y en numerosas revistas culturales. Ha sido galardonado con el premio de ensayo del Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, el de periodismo Leoncio Rodríguez y el Mencey de las Artes de Literatura y es miembro del Instituto de Estudios Canarios.
......
.............

lunes, 9 de abril de 2012

Microlecturas, 4: Julia Otxoa

......
Un armario lleno de libros
......
Cuando me preguntan  sobre mis lecturas, acostumbro a responder  que, dado su ingente número, sería materialmente imposible hablar de todas ellas, sólo cabe por tanto esbozar algunos de los cientos de autores y lecturas devoradas por mi desde edad muy temprana. 
......
Mi voracidad lectora comienza muy pronto, en torno a los ocho o diez años; mis primeros recuerdos de lectura apasionada son de esa época. Como muchas veces he contado, mi curiosidad infantil me llevó a encontrar dentro de un viejo armario un tesoro: mis primeras lecturas fueron las de los clásicos de serie negra: Dashiell Hammett, Agatha Christie, Raymond  Chandler, Georges Simenon, etc., me admiraban, había  en todas aquellas historias una elegante dialéctica de deducciones, análisis e investigaciones que marcaron para siempre mi modo de pensar.
......
......
Vendrían luego ya en la adolescencia y primera juventud, imagino que como consecuencia de mis propias preguntas existenciales, la lectura de los filósofos: Voltaire, Albert Camus, Jean Paul Sartre, Miguel de Unamuno etc., además de todos los clásicos griegos, claro está. Con el tiempo me fui decantando por aquellos pensadores cuyo discurso se mostraba atravesado por la poesía, es decir , la belleza del lenguaje y los conceptos como unidad estética y ética, léase   Albert Camus, Maria Zambrano..., y algunos otros escritores, que, aun no siendo filósofos, fueron y son brillantes  en el ensayo, como Michel de Montaigne, Octavio Paz, Claudio Magris, Italo Calvino, etc.
......
Tras este periodo y coincidiendo con la escritura de mis primeros poemas comenzó la lectura insaciable  de poesía: San Juan de la Cruz, Quevedo, toda la generación del 27, me impactó sobre todo la luminosidad del lenguaje lorquiano, Vicente Aleixandre, Antonio Machado, Juan Eduardo Cirlot, Mayakovsky, Vicente Huidobro, Cesar Vallejo, Rilke, Pessoa, Tralk, Alejandra Pizarnik, Celan y Valery, entre otros de la poesía francesa, inglesa, alemana e hispanoamericana, que en mi presente sigue creciendo con nuevos nombres como el español Rafael Pérez Estrada, o el norteamericano Charles Simic, etc.
......
......
Mi entrada como lectora en la narrativa fue de la mano de los grandes escritores rusos e hispanoamericanos; hoy todavía me siguen cautivando por la exacta concisión y poderosa expresividad de su prosa: Chejov, Isaak Babel, Gogol, Dostoyevsky, vendrían a un mismo tiempo desde otras geografías:  Cervantes, Shakespeare, Kafka, Agota Kristoff, Mijaíl Bulgákov, Ambrose Bierce, Hemingway, Borges, Cortázar, Monterroso, Rulfo, Arreola, Ribeyro, además de los europeos Cunqueiro, Raymond Queneau, Italo Calvino, Bohumil Hrabal, etc.
......
Según he ido evolucionando como lectora y escritora, también mis  microrrelatos han ido cambiando,  y así actualmente, dentro de lo fabuloso de mi narrativa ha irrumpido con fuerza la escenografía de lo grotesco, universo expresivo en el que Kafka o Bruno Schulz respondían mejor a mis necesidades como narradora.
......
Para finalizar y haciendo un pequeño balance de mis lecturas, considero que como escritora ha sido absolutamente esencial el peso que en mi obra han tenido los grandes poetas, filósofos y cuentistas, pero también mi  curiosidad por el arte en todas sus manifestaciones, el cine, la música y el mundo del pensamiento en general.
......
......
* Julia Otxoa es poeta y narradora. Su próxima recopilación de relatos, titulada Escena de familia con fantasma, aparecerá en la editorial Menoscuarto.  
......
 * En las fotos, Kafka, Juan José Arreola y Rafael Pérez Estrada. 
......

domingo, 8 de abril de 2012

Micronopia, de María Paz Ruiz Gil

........
........
La vida sexual de las palabras
........
El coleccionista de palabras las regaba por las mañanas, les cortaba las tildes secas, les echaba comida de la buena, y las consentía con las manos de un devoto. Algunas crecieron y se salieron de su patio, de esas hay  unas que son malísimas, que se han hecho operaciones, extirpaciones y se cambiaron la cara. Son rebeldes, promiscuas, se ponen haches en el ombligo, kas en las partes más raras, y compiten por sus tatuajes hechos con emoticonos; pero las condenadas se volvieron populares y salen en las revistas. Otras, las que se quedaron con su cuerpo tal cual las parieron, tienen fama de vírgenes, de viejas aburridas que aparecen en libros y de solteronas. Cada día entran al patio del coleccionista palabras nuevas, hijas que llegan sin padres. Él piensa que tienen cara de alienígenas, pero las quiere en silencio porque muchas son divertidas y le enseñan idiomas, aunque les tiren de las raíces a las ancianas aburridas y las hagan llorar de rabia.
........
* María Paz Ruiz Gil (Bogotá, 1978) estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y vive en Madrid desde el año 2000. Micronopia (2011), el libro de microrrelatos cuya cubierta y contra reproducimos en esta entrada, y del que damos una muestra, ha sido presentado como radioperformance literario. Imparte cursos sobre el género, se dedica a la grabación de piezas sonoras y escribe en el blog Diario de una cronopia (http://lacomunidad.elpais.com/historias-de-una-cronopia/posts). Está a punto de aparecer en Colombia su novela Soledad, una colombiana en Madrid, y prepara un libro de microrrelatos eróticos, que será ilustrado y publicado por el Museo de Arte Erótico de América en el 2012.
........

sábado, 7 de abril de 2012

7 Síndrome Chéjov 7, por Gemma Pellicer y FV

...
Hace cinco años, El síndrome Chéjov, blog del escritor Miguel Ángel Muñoz, realizó una encuesta sobre los libros de relatos más destacados de los publicados entre los años 1982-2007. El pasado día 28, la bitácora cumplía 7. Por tal motivo realizó una segunda encuesta que completara la anterior, y cuyos resultados vienen apareciendo en su blog. Para ello se nos pedía 5 títulos de destacados libros de cuentos que no fueran antologías y que hubieran sido publicados a lo largo de los últimos cinco años. 5 libros que, por cualquier motivo, resultaran de un interés especial para el desarrollo del cuento, ya fueran libros en español como traducciones. La selección, se nos advertía, podía ir acompañada por un breve texto que sintetizase nuestra visión sobre el cuento actual, la evolución durante los últimos años y las perspectivas futuras. Recogemos, a continuación, la respuesta que dimos. 
....
....
Nos centramos en los narradores españoles porque se trata de los únicos que conocemos lo suficiente para que la elección de unos pocos libros quizá pueda resultar significativa. De la cuentística hispanoamericana y universal, sólo hemos realizado lecturas sueltas, caprichosas, de ahí que no nos sintamos capaces de opinar con criterio, a falta de una perspectiva más completa y general.
 ....
....
La calidad del cuento español más reciente, tanto por lo que se refiere a los narradores nuevos, jóvenes, como a los ya consagrados, nos parece muy notable. En el 2010 dedicamos una antología, titulada Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual, a recoger la obra de los primeros. En el prólogo, a él nos remitimos, intentamos sintetizar en conjunto sus principales características. En cualquier caso, podría añadirse que tenemos la impresión de que a algunos de los libros que se publican les falta todavía un hervor, y que ese apresuramiento se observa asimismo en determinadas antologías, pues se publican demasiadas, las cuales parecen compuestas sin ambición de pervivencia, por un mero afán coyuntural. ¿Perspectivas futuras? La calidad de los libros de narradores jóvenes, nacidos a partir de la segunda mitad de los setenta, como Irene Jiménez, Lara Moreno, Elvira Navarro, Miguel Á. Zapata, David Ruiz, Miguel Serrano Larraz, Daniel Gascón o Matías Candeira, nos hace pensar que son buenas.
....
....
Por último, hemos elegido los siguientes libros:
 ....
·       Cristina Fernández Cubas, Todos los cuentos, Tusquets, 2008.
·       Javier Sáez de Ibarra, Mirar el agua. Cuentos plásticos, Páginas de Espuma, 2009.
·       Juan Eduardo Zúñiga, Brillan monedas oxidadas, Círculo de lectores, 2010. Sobre todo, por el cuento “Has de cruzar la ciudad”.
·       José María Merino, Historias del otro lugar. Cuentos reunidos (1982-2004), Alfaguara, 2010.
·       Ángel Olgoso, Los líquenes del sueño (Relatos 1980-1995), Tropo, 2010.
....
........
Tres de ellos son de autores consagrados (Zúñiga, Merino y Fernández Cubas), con una trayectoria dentro del cuento, a estas alturas, incuestionable. Los otros dos (Olgoso y Sáez de Ibarra) se han dado a conocer, sobre todo, durante la última década, pero ya ocupan un lugar significativo en la historia de la narrativa breve más reciente. Los cinco cultivan estéticas diferentes dentro del ancho territorio del realismo actual, con sus correspondientes adjetivos, así como de la narrativa simbólica, fantástica y maravillosa.
.... 

viernes, 6 de abril de 2012

Happennings en Berlín

.....
La capital alemana es, en muchos sentidos, una ciudad sorprendente. Ayer, por ejemplo, me crucé por la calle, delante de los almacenes KaDeWe, con el jugador internacional de balonmano Iker Romero, quien ahora juega en un equipo de la ciudad. Como hubiera dicho mi abuelita, iba hecho un indio... Pero hace un par de semanas, en esa misma tienda, me topé de pronto con la señora Merkel, que paseaba tan tranquila mirando bolsos de señora. Cuando levanté la cabeza para decírselo a mi acompañante, el gorila que la protegía, solo vi a uno, ya había clavado sus ojos en mí, por lo que se me pudiera ocurrir, con lo que inmediatamente desistí de decirle nada.  
.....
.....
La otra noche, volviendo a casa en el tren, presencié una escena que me pareció admirable. Un joven emprendedor había fijado su bicicleta en el suelo, y tras acercarla a una de las paredes del vagón, se dispuso a arreglar una de las llantas allí mismo, con sus correspondientes herramientas (Doy foto por aquello de la verosimilitud). Durante las siete u ocho paradas que compartimos, no consiguió acabar con su labor. Pero me sirvió para comprender en qué consiste el llamado milagro alemán. Y ayer mismo, en el metro, una joven voluminosa, sentada frente a mí, en un momento dado, metió la mano en una bolsa que llevaba, no pequeña precisamente, y sacó un bote de desodorante, de formato ahorro. En un instante, se me pasó por la cabeza qué podría hacer con él. Y acerté, en efecto, pues la chica se abrió la camiseta y, sin temblarle el pulso, enchufó el bote a uno de los sobacos y se perfumó. Repitiendo la misma operación con la otra axila. La atmósfera se quedó impregnada de un olor más parecido a un insecticida que a extracto de pino... La gente que nos rodeaba se mostró impasible, ni la esfinge de Guizeh ha logrado alcanzar tal grado de hieratismo, por lo que resultó más llamativo mi asombro que el propio happening de la moza garrida, de la que siento no tener foto.
.....
.....
Pero no acaba todo ahí; si tuviera que escoger lo más sorprendente que me ha ocurrido en estos últimos días, me quedaría con lo que presencié durante el intermedio de una ópera, en el Schiller Theater, ahora sede de la Staatsoper: una pareja de edad media que se había sentado en el foyer, se colocó unas servilletas encima de las rodillas, y -ni corta ni perezosa- extrajo de una pequeña bolsa una tartera y un termo, disponiéndose a cenar tranquilamente.
.....
..... 
Aquí, es cierto, no hay Semana Santa. Ni podemos disfrutar de las procesiones, ni admirar a los penitentes, ni oír las bandas de tambores y cornetas, como tampoco tenemos a unos pobres regulares o legionarios que echarnos a la boca, pero qué duda cabe de que los habitantes de esta ciudad suelen dar a menudo mucho de sí. 
.....                 
.....
* Las fotos son de Gemma Pellicer.
.....

jueves, 5 de abril de 2012

Mingote deja de dibujar


...
Mingote, dondequiera que esté, debe de haberse encontrado al fin con Tono, Jardiel y Mihura, con Gila, Tip y Rafael Azcona. Nació en Sitges, en 1919, pero nunca fue tenido por catalán, ni si le hizo ningún caso en su tierra, quizá porque no comulgaba con el nacionalismo obligatorio que todos los mentecatos -como él hubiera dicho- han acabado tragando. Fue también escritor, si no excelente, sí al menos curioso, y director de la revista Don José. Pero lo más importante es que podría entenderse lo que ha sido la España del último medio siglo, él se incorporó al diario ABC en 1953, con una antología de los mejores chistes que publicó en el diario conservador. Alguien debería hacerla. Seguro que se vende como rosquillas...  
....

miércoles, 4 de abril de 2012

Escribir con las manos

.....
Tras los análisis a los que ha sido sometida la "Santa Ana", de Leonardo da Vinci, para su restauración, un cuadro que fascinó a Delacroix, Degas o Max Ernst, sabemos -por las huellas dactilares que dejó- que el pintor metía los dedos en el óleo, moldeando las capas de pintura con la mano, aplastándolas y añadiendo otras nuevas hasta alcanzar el efecto de relieve deseado.
Así debería seguir trabajando el artista, el escritor, como un artesano del lenguaje y del pensamiento, moldeando y amasando la estructura y el contenido de la historia como si de un panadero, o de un pintor, se tratara.
.....
.....

martes, 3 de abril de 2012

FRANCISCO SILVERA

......
Una pluma en el aliento de Dios
......
El origen del mundo, parte V
Hildegard Von Bingen
 ......
            Aquella mañana Adán, el primer hombre, sin experiencia todavía miró hacia los montes y no supo por dónde habría de venir la luz. Lentamente la negrura del cielo fue haciéndose azul, celeste después y el amanecer comenzaba. Sonaban los arroyos, cantaban gallos en la lejanía y un rumor de pájaros parecía defender la vida. Adán, inocente y ansioso de todo, miraba maravillado las delicias de aquella huerta inagotable y el agua era su felicidad.
Fue brotando el día, como la yema del botón sabio de una rama, y el aire pareció enfriarse tiernamente. Eva, la mujer primera, despertó de su sueño y sonrió a Adán. El mundo era prístino. El hombre quedóse mirando los montes, Eva anduvo aquí y allá. Al cabo de un rato ella apareció alegre.
-¿Quieres un bocado?
-¿Qué es?
-Aquel árbol de allá.
-Nos dijeron que de ése no...
-Había un animal comiendo y no le pasaba nada; yo he probado, mira...
......
......
Y Adán vio en ella algo distinto; miró sus pechos puntiagudos, su vientre plano y flexible, sus muslos, y todo le pareció tan hermoso y ofrecido por Dios como la amanecida que acababa de contemplar. Eva, ingenua como él, dejó allí la fruta y volvió a caminar; el mundo invitaba.
Adán no supo qué habría de ser la maldad y comió la pulpa sucosa que le habían negado. Miró el cielo, sintió un tremor, un escalofrío que antes jamás había padecido y quiso pensar que era la frialdad del amanecer. Pero algo se había torcido; el inicio del día le produjo angustia, la armonía y la perfección que habían sido su sentir ya no estaban; el aire le incomodaba. La melancolía se le coaguló en la sangre como, cuando se apaga una lámpara, queda el pabilo quemándose, humeando y dando mal olor. Lo que antes era cristal, ahora hiel; al quebrantar Adán la Ley se le apagó el brillo de la inocencia y era como si sus ojos, que antes contemplaban el cielo, se hubieran cegado y sus bilis negras se hubieran trocado, soberbias, en nostalgia.
Vio a Eva alejarse —el rostro descompuesto— más allá del bardal que nunca antes habían apreciado. Fue tras ella. Dios vio la pena de Adán y temió que, teniendo ahora la inteligencia para sentir la vida, encontraran el otro árbol para hacerse dioses... Les dejó marchar.
El hombre alcanzó a la mujer, que lloraba. Entonces él, que en aquellos días primeros se había sentido como la imagen del padre mayor, percibió el mundo como una hoja flotando en la respiración divina, y a sí mismo como una pluma, apenas, en el aire o el alma del mundo.
......
......
Francisco Silvera (Huelva, 1969) es ensayista y narrador. Ha publicado Las apoteosis (2000), Libro de las taxidermias (2002), Libro de los humores (2005) y Libro del ensoñamiento, además del ensayo Copérnico y Juan Ramón Jiménez: crisis de un paradigma (2008). Este texto es inédito.
......
* El cuadro, "Adán y Eva", es de Lucas Cranach, el Viejo.
......

lunes, 2 de abril de 2012

Autorretrato de FLAVIA COMPANY

....
Retrato de mí misma
....
Me sitúo frente a mí, la otra que puedo ser cuando la necesito.
Y entonces observo desde ese otro lugar que se construye con la mirada. Veo cosas que sé: tengo el cabello liso pero también rizado, soy delgada pero atlética, inquieta pero capaz de meditar.
Soy de un lugar pero también de otro: me constituyen las fronteras, esos espacios que jamás están bien definidos.
He amado y me han amado.....
....
Soy muy amiga de mis amigos. Y una sentimental. Y una entusiasta sin tregua.
Escribo novelas, pero también cuentos y también versos.
En catalán y en español y en argentino.
Traduzco del italiano y del inglés, pienso en esos idiomas. Leo en francés y en portugués. Me invento el alemán. Me gustaría conocer el japonés.
Toco el piano. También el clarinete. Soy patrona de yate. Mi velero se llama Proteo.
He tenido muchos gatos y algún perro. Aliki, Schumann, Sugus , Sake, Gora, Sílex, Oasis.
He vivido en muchos lugares. Desde una habitación de alquiler en Barcelona a una isla secreta en Brasil.
Me gusta hacer parapente, montar a caballo, viajar.
Vuelvo: ya no estoy situada fuera de mí sino otra vez adentro.
No me gusta hablar de mí misma. Prefiero imaginar historias y contarlas. Armar estructuras con palabras y decirlas. Ser en el espacio que escribo. Ser escritora.
....
....
* Ambas fotos son de Laura Zorrilla (http://fotopata.blogspot.com.es/). La segunda es su autorretrato. La escritora (www.fcompany.blogspot.com) aparece en la primera, de adulta, con la imagen de la niña que fue, en una fotografía de su padre, Juan Company.

domingo, 1 de abril de 2012

El microrrelato en Berlín, 1

...
VII Congreso Internacional de Minificción

Berlín, 29 de marzo del 2012
...
Primera circular                                          

Entre el 1 y el 3 de noviembre del 2012 se celebrará en Berlín, en la Biblioteca del Instituto Ibero-Americano y en la Universidad Humboldt,  el VII Congreso Internacional de la Minificción, en el que contaremos con ponencias de algunos de los principales especialistas en la materia, tales como Juan Armando Epple (Estados Unidos/Chile), Lauro Zavala y Javier Perucho (México), Irene Andres-Suárez (Suiza/España), Andreas Gelz (Alemania), Henry González (Colombia), Laura Pollastri, Stella Maris Colombo y Graciela Tomassini (Argentina), y Francisca Noguerol, Ángeles Encinar y Carmen Valcárcel (España).
De entre las comunicaciones presentadas, que no deberán superar los 20 minutos de exposición, el comité científico escogerá aquellas que puedan presentarse en el congreso. Deben enviarse, con fecha límite de 30 de mayo, a Friedhelm Schmidt-Welle (schmidt-Welle@iai.spk-berlin.de).
Una selección de las ponencias y comunicaciones presentadas, llevada a cabo por el comité científico, se publicará en un volumen.  
Con un saludo cordial,
Ottmar Ette (Universidad de Postdam, Alemania), Dieter Ingenschay (Universidad Humboldt, Berlín, Alemania), Friedhelm Schmidt-Welle (Biblioteca del Instituto Ibero-Americano, Berlín) y Fernando Valls (Universidad Autónoma de Barcelona, España), organizadores del congreso.     


El Comité científico está formado por Irene Andres-Suárez (Universidad de Neuchâtel, Suiza), Francisca Noguerol (Universidad de Salamanca), Juan Armando Epple (Universidad de Oregon, Estados Unidos), Lauro Zavala (Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, México) y los organizadores del congreso. 
....